Kayak, vela y deportes de superficie
En los polos turísticos consolidados, las aguas someras y protegidas facilitan actividades de superficie como el kayak, el catamarán, la tabla de remo o el windsurf. Playas de Varadero o de la zona de Cayo Coco cuentan con la infraestructura habitual para este tipo de práctica ligera.
Estas actividades no exigen gran técnica y se disfrutan en mar tranquilo, lo que las hace accesibles a la mayoría. La clave está en las condiciones del día: viento moderado y oleaje suave son el mejor aliado del principiante.
Kitesurf y windsurf con el viento
El kitesurf y el windsurf dependen del viento, y por eso encuentran sus mejores días en la temporada más ventosa, cuando los alisios y los frentes soplan con constancia. Determinados tramos de costa, con viento regular y aguas planas o poco profundas, se han convertido en escenarios habituales de estos deportes.
Quien los practique debe informarse de las condiciones locales y de las zonas habilitadas, ya que el viento que hace divertido el kite es el mismo que complica el baño tranquilo. La estación seca, más ventosa, suele ofrecer las mejores ventanas.
Buceo de orilla y submarinismo
Uno de los grandes atractivos submarinos de Cuba es el buceo de orilla, que permite sumergirse sin barco allí donde la pared del arrecife cae cerca de la costa. El caso más citado es la bahía de Cochinos, en la costa sur, donde puntos como Punta Perdiz o Caleta Buena ofrecen paredes y cuevas a pocos metros de tierra.
A ello se suman destinos de submarinismo con embarcación, como María la Gorda en el extremo occidental o el remoto archipiélago Jardines de la Reina. Conocer la red de parques nacionales y áreas marinas protegidas ayuda a situar estos fondos y a bucear de forma responsable. El buceo de orilla tiene una ventaja logística evidente: al no depender de barco, permite sumergirse a ritmo propio y repetir inmersiones sin desplazamientos, algo muy valorado por quienes se inician. En todos los casos conviene contar con condiciones de mar en calma y respetar las normas del área, ya que el atractivo de estos fondos reside precisamente en su buen estado de conservación.