Buses interurbanos y líneas de playa
La red de autobuses interurbanos conecta las principales ciudades del país y es la columna vertebral del transporte sin coche. Con ella se llega a los núcleos desde los que luego se accede a la costa. En destinos consolidados, además, funcionan líneas específicas de playa: en Varadero, por ejemplo, opera un bus turístico que recorre la península y facilita moverse entre hotel y arenal.
Estas líneas locales, de frecuencia y recorrido fijos, resuelven el tramo final sin necesidad de vehículo propio y son una opción cómoda dentro de los grandes polos.
Taxis, taxis compartidos y bicicleta
Para trayectos cortos entre una ciudad y su playa, el taxi es la solución más directa. En muchos lugares existen además taxis colectivos que cubren rutas fijas a precio compartido, una fórmula habitual entre la población local. Desde Trinidad, por ejemplo, es común llegar a Playa Ancón en taxi, en bici o en transporte organizado.
La bicicleta funciona bien en distancias moderadas y en zonas llanas, y en algunos destinos es una forma extendida de acercarse a la costa, siempre con precaución en los tramos de carretera abierta. La clave es calcular la distancia real, el desnivel y el estado del camino antes de decidirse por una u otra opción.
Pedraplenes y cayos que exigen avión
Varios cayos del norte, como los de la zona de Cayo Coco, están unidos a tierra firme por pedraplenes, carreteras elevadas sobre el mar que permiten llegar en vehículo o en transporte organizado, aunque no a pie. Otros destinos, en cambio, no tienen conexión terrestre alguna.
El caso extremo es Cayo Largo del Sur: al carecer de pedraplén, la única vía práctica de acceso es el avión, a través de su aeropuerto. Saber si un destino se alcanza por carretera, por causeway o sólo por aire es imprescindible al planificar el viaje sin coche. Conviene también contar con que los horarios del transporte público no siempre son frecuentes ni puntuales, por lo que dejar margen de tiempo evita quedarse a medio camino. En muchos casos, combinar un bus interurbano hasta la ciudad y un taxi para el tramo final resulta la fórmula más segura para alcanzar la playa deseada sin vehículo propio.