Mareas mínimas y corrientes de retorno
Cuba es un entorno de marea muy pequeña: la diferencia entre pleamar y bajamar es de apenas unas decenas de centímetros, de modo que la marea rara vez condiciona el baño como ocurre en costas atlánticas de gran amplitud. El nivel del mar se mantiene bastante estable a lo largo del día.
Más importantes que las mareas son las corrientes de retorno, o resacas, que pueden formarse sobre todo en la costa norte cuando hay oleaje. Ante una corriente que arrastra mar adentro, la pauta es no luchar de frente, sino nadar en paralelo a la orilla hasta salir de ella.
Frentes fríos, oleaje y temporada de huracanes
Entre noviembre y marzo, los frentes fríos procedentes del norte, conocidos localmente como nortes, pueden levantar viento y oleaje en la costa septentrional, con mar de fondo que enturbia el agua y dificulta el baño durante uno o varios días. La costa sur, más resguardada, suele acusarlo menos.
La temporada de huracanes se extiende oficialmente de junio a noviembre, con mayor actividad en su segunda mitad. Consultar el patrón climático y la mejor época del año ayuda a esquivar tanto los nortes como el riesgo ciclónico.
Sol, fauna y ausencia de socorristas
El sol tropical es intenso incluso con cielo nublado; la protección solar, la sombra y la hidratación son básicas. En cuanto a la fauna, pueden aparecer medusas o la carabela portuguesa arrastradas por el viento, cuya picadura conviene evitar.
Fuera de los grandes complejos, muchas playas no disponen de socorristas ni de señalización de banderas. Eso obliga a extremar la prudencia: valorar el estado del mar, no bañarse en solitario en zonas desconocidas y respetar las indicaciones donde las haya. Observar antes de entrar al agua, fijarse en dónde y cómo se bañan los locales y no adentrarse más de lo que uno domina son pautas sencillas que evitan la mayoría de los sustos. Con niños conviene elegir arenales de aguas someras y entrada suave, abundantes en la vertiente sur y en los cayos. Tomadas estas precauciones básicas, el mar cubano resulta un entorno amable y de temperatura agradable durante casi todo el año, lo que explica que el baño sea posible en cualquier estación.